Ataques de pánico
Episodios de miedo intenso acompañados de sensaciones físicas que pueden hacerte pensar que vas a perder el control o que algo grave está ocurriendo.
Puede que hayas empezado a evitar conducir, alejarte de casa, entrar en lugares concurridos o estar en sitios de los que sientes que no podrías salir rápidamente.
A veces el problema comienza con una crisis de pánico. Después aparece el miedo a que vuelva a ocurrir y, poco a poco, empiezas a organizar tu vida para sentirte a salvo.
En consulta podemos comprender qué está manteniendo ese miedo y trabajar gradualmente para que recuperes las situaciones que ahora están limitando tu vida.
Quizá todavía haces algunas de estas cosas, pero solo si se cumplen determinadas condiciones:
Estas estrategias pueden proporcionar alivio inmediato, pero también pueden reforzar la sensación de que solo estás a salvo cuando evitas, escapas o mantienes todo bajo control.
No hace falta que hayas dejado de salir completamente para pedir ayuda. Podemos valorar qué está ocurriendo y cómo está afectando a tu vida.
A veces el primer ataque aparece de forma inesperada. Otras veces ocurre en una situación concreta. Lo que puede mantener el problema es empezar a interpretar determinadas sensaciones como una amenaza y modificar cada vez más la vida para intentar impedir que vuelvan a aparecer.
Cuando empiezas a organizar tu vida para evitar encontrarte mal, el problema puede ir creciendo aunque cada evitación parezca darte alivio. Podemos empezar por comprender qué ocurre durante las crisis y qué está manteniendo el miedo después.
Episodios de miedo intenso acompañados de sensaciones físicas que pueden hacerte pensar que vas a perder el control o que algo grave está ocurriendo.
Pensar con frecuencia en la posibilidad de encontrarte mal y empezar a prepararte, comprobar o evitar antes incluso de que ocurra nada.
Evitar trayectos, colas, lugares concurridos, conducir, estar lejos de casa o necesitar compañía, salidas rápidas u otras condiciones para sentirte seguro.
Desde el enfoque cognitivo-conductual intento que entiendas qué ocurre y por qué determinadas estrategias de control o evitación pueden mantener el miedo. Cuando tiene sentido, el trabajo incluye exposición gradual y revisión de las interpretaciones asociadas al pánico.
Revisamos qué notas en el cuerpo, qué piensas que puede ocurrir y qué haces para intentar detener o escapar de esas sensaciones.
Cuando es adecuado, puedo utilizar exposición interoceptiva de forma planificada para modificar la relación con sensaciones que has aprendido a interpretar como peligrosas.
Diseñamos un trabajo gradual con lugares, trayectos o situaciones que has ido dejando de hacer, ajustándolo a tu caso.
Revisamos la necesidad de escapar, comprobar, ir acompañado o controlar determinadas variables cuando esas estrategias están reforzando el miedo.
El objetivo es que comprendas el mecanismo y que podamos trabajar de forma gradual. La exposición, cuando se utiliza, no es una prueba de resistencia: tiene una finalidad concreta y se planifica según la evaluación de cada caso.
Conocerme mejorLa ansiedad puede aparecer como preocupación, tensión o anticipación sostenida. El pánico suele concentrar el miedo en una crisis intensa, con sensaciones físicas muy llamativas.
Después de una crisis, el miedo a que se repita puede convertirse en un problema por sí mismo y favorecer la evitación.
Leer sobre ansiedadMe interesa saber cómo fue la primera crisis, qué sensaciones temes especialmente, qué situaciones has ido evitando y qué necesitas hacer para sentirte seguro.
Esa información ayuda a construir un plan de trabajo específico, en lugar de aplicar una pauta igual para todo el mundo.
Ver cómo trabajoPuedes realizar las sesiones presencialmente en Puerto de Sagunto o por videollamada.
También puedes realizar las sesiones online si esa modalidad encaja mejor contigo.
Ver consulta en Puerto de SaguntoNo hace falta que me expliques todo en el primer contacto. Puedes consultar disponibilidad o preguntarme una duda primero.
Ver formas de contactoNo depende únicamente del lugar que te produce miedo. Una señal relevante es empezar a evitar situaciones o necesitar determinadas condiciones —ir acompañado, localizar salidas, permanecer cerca de casa o poder escapar rápidamente— por temor a sufrir una crisis, perder el control o no recibir ayuda. Una evaluación psicológica permite comprender qué está ocurriendo en tu caso.
La experiencia puede ser muy intensa y asustar mucho. Si existen síntomas físicos nuevos, intensos o dudas médicas, conviene valorar también el componente sanitario. En terapia trabajo el miedo, las interpretaciones y las conductas asociadas al pánico.
No. Puede estar relacionada con situaciones en las que sientes que sería difícil salir, regresar o recibir ayuda rápidamente si empiezas a encontrarte mal.
Sí. Cuando la utilizo, la planteo de forma gradual y planificada, explicando qué estamos trabajando y por qué.
En muchos casos puede valorarse la modalidad online. La idoneidad depende de la situación concreta y se revisa durante la evaluación.
Tu mensaje me llegará directamente a eva@psicologossagunto.es. No necesitas contarme más de lo que te resulte cómodo en un primer contacto.