Sobrecarga
Demasiadas demandas, poco margen de recuperación y la sensación de que todo es urgente o depende de ti.
El estrés no siempre aparece como una crisis. Puede sentirse como cansancio constante, irritabilidad, dificultad para desconectar, problemas de sueño, tensión física o la sensación de que cualquier tarea nueva desborda un sistema que ya está al límite.
Trabajo, cuidados, responsabilidades, cambios vitales o una autoexigencia elevada pueden mantenerte en un estado de activación continua. En terapia revisamos qué demandas son inevitables, cuáles pueden modificarse y cómo estás respondiendo a ellas.
A veces sigues cumpliendo con todo y, precisamente por eso, cuesta reconocer cuánto te está costando. Pedir ayuda no requiere haber dejado de funcionar: puede ser una forma de evitar que la sobrecarga siga creciendo.
Demasiadas demandas, poco margen de recuperación y la sensación de que todo es urgente o depende de ti.
La jornada termina, pero la cabeza continúa repasando pendientes, anticipando problemas o intentando resolver lo que vendrá mañana.
Menos paciencia, más tensión, peor descanso y una sensación de estar funcionando con la reserva.
No planteo la terapia como aprender a aguantar mejor una situación insostenible. Reviso contigo las fuentes de estrés, la forma en la que interpretas las demandas, tus hábitos, los límites y las respuestas que pueden estar manteniendo la activación.
Identificamos demandas, horarios, responsabilidades, autoexigencia, descanso y situaciones que consumen más recursos.
Trabajamos qué puede cambiarse, qué necesita una decisión y qué requiere una estrategia distinta de afrontamiento.
Podemos trabajar pensamientos rígidos, dificultad para delegar, necesidad de llegar a todo o problemas para decir que no.
Revisamos descanso, actividad, rutinas y espacios de recuperación sin convertir el autocuidado en otra obligación más.
El objetivo es comprender qué está alimentando la sobrecarga y ayudarte a introducir cambios realistas. Algunas veces será necesario modificar hábitos; otras, revisar pensamientos, límites, prioridades o decisiones pendientes.
Conocerme mejorEl estrés suele estar muy ligado a demandas concretas y a la sensación de no disponer de recursos suficientes para responder a ellas.
La ansiedad puede mantenerse incluso cuando no existe una demanda inmediata y puede incluir anticipación, miedo o evitación.
Leer sobre ansiedadNo me interesa únicamente cuánto haces, sino qué significado tiene para ti, qué te impide parar, qué consecuencias temes y qué espacios de recuperación existen realmente.
A partir de ahí podemos definir cambios concretos y revisarlos durante el proceso.
Puedes acudir presencialmente a mi consulta en Puerto de Sagunto o realizar las sesiones por videollamada.
También realizo sesiones online.
Ver psicología onlineNo hace falta que me expliques todo en el primer contacto. Puedes consultar disponibilidad o preguntarme una duda primero.
Ver formas de contactoSí. Mantener un nivel alto de activación puede dificultar conciliar el sueño, mantenerlo o sentir que el descanso es reparador.
Sí. Seguir funcionando no significa que el coste emocional o físico sea pequeño.
Puede ser uno de los aspectos a trabajar cuando la dificultad para poner límites está relacionada con la sobrecarga.
No necesariamente. Las técnicas pueden ser útiles en algunos casos, pero también revisamos demandas, pensamientos, hábitos, decisiones y conductas que mantienen el estrés.
Tu mensaje me llegará directamente a eva@psicologossagunto.es. No necesitas contarme más de lo que te resulte cómodo en un primer contacto.